El enfoque de agilidad

en los entornos de trabajo moderno.

La falta de comunicación, los resultados que el cliente requiere, los equipos de trabajo con falta de liderazgo, el continuo propósito directivo de reducción de costos y aumento de la rentabilidad, son necesidades constantes inherentes a la exigencia de competitividad.

Los entornos VUCA donde la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, son la orden del día, requieren de un enfoque pragmático que dé resultados rápidos y esté abierto a la posibilidad de redireccionamiento conforme a los cambios constantes. Los enfoques ágiles en la gestión de proyectos, han probado dar resultados y ser parte de la solución en esta modernidad. Para conseguir la implementación de estos enfoques en nuestras organizaciones, no basta con seguir al pie de la letra un método, es primordial conocer las mejores prácticas y experiencias que nos permitan encontrar nuestro propio método, donde se pueda hacer uso de las diferentes herramientas y competencias disponibles en nuestro entorno.

Como corazón del enfoque, debemos ser conscientes y trabajar desde la dirección en 4 puntos básicos. En esencia, tener claro el enfoque mental que implica las estructuras ágiles (y comprender la importancia de su valor) ayudará a encontrar la filosofía base de nuestras formas de gestión.

Entrega valor de uso continuo: El cliente como el centro de los objetivos y con retroalimentación constante que valide el rumbo de las acciones.

Adaptación: Entender que la rapidez de los mercados y la exigencia de los requerimientos son muy cambiantes y debemos ser capaces de estar en el ritmo.

Mejora continua: Invertir en las literaturas que refuercen la preparación, conocer las experiencias buenas y malas y aprender de ellas.

Equipos de alto rendimiento: La correcta motivación positiva para los equipos de trabajo, claridad en las funciones, los objetivos y en las estrategias, la comunicación asertiva y abierta a la retroalimentación; son factores básicos en los entornos de creatividad y potencializan la productividad.

Y por último, pero no menos importante, este enfoque de pensamiento es colaborativo y debe ser trabajado al interior de las organizaciones y con todos los integrantes, está muy lejos de los entornos impositivos y unidireccionales donde un gurú sabio definía el camino.

LNI. Belén Liliana Montes Cedillo  Directora de operaciones en SECOPLA, cofundadora de involved, miembro del consejo de administración en CIE y activista del emprededurismo femenino.

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