ADAPTARSE O MORIR

Dice la conocida frase de “El origen de las especies”.

¿Estamos preparados como individuos para adaptarnos a nuevas formas de interacción?

Sin duda, en los últimos meses hemos podido experimentar cambios importantes en la forma de trabajar y hacer negocios. Las necesidades actuales agilizan la incorporación de herramientas tecnológicas ya desarrolladas pero que nos rehusábamos a usar; la comunicación, la organización y el entretenimiento son ejemplos donde la tecnología lleva mucho tiempo trabajando en la modernización y adaptación que hoy juega una pieza clave en las formas de actuar; sin embargo, en la parte más humana, ¿estamos preparados como individuos para adaptarnos a estas formas de interacción? ¿Están nuestras organizaciones listas para incorporar estas formas de operar? ¿contamos con las competencias que permitan aprovechar los avances tecnológicos? La “Nueva normalidad” (como se empeñan en llamar al proceso de desconfinamiento obligado que se aplicó en los últimos meses en gran parte del mundo), implicará la

adaptabilidad de los negocios y empresas para cumplir con una serie de protocolos en pro de la salud y cuidados personales. Se deberá transmitir a los clientes y empleados, la confianza y seguridad de los procesos en temas de higiene dentro de las áreas, así como a la colaboración organizada y sin contacto físico.

Negocios afectados por estos cambios.

Muchos modelos de negocio relacionados principalmente al turismo y al entretenimiento se han visto altamente afectados con estos cambios y en la gran mayoría, dependen ampliamente de la experiencia y el contacto humano.
Con autodisciplina, profesionalismo y definición clara de los nuevos procesos, podremos sentar las bases para el desarrollo de las formas de trabajo y comunicación.
Los líderes empresariales, representados por las áreas de capital humano o dueños de negocio, tienen el reto de fomentar en sus grupos de trabajo las competencias que permitan la integración de estas formas de trabajo.

Un plan de trabajo para la “nueva normalidad”

En muchos casos, son valores culturales que debieron aprenderse en casa, sin embargo, no todos fuimos afortunados de culturizarnos de esa manera, por lo que la mejor forma de buscar una integración de las necesidades es con un plan de trabajo que incluya principalmente:

a) Identificación de los alcances (en nuestro giro) de las necesidades vs capacidades para los procesos de interacción.

b) Desarrollo de políticas claras y procesos definidos.

c) Desarrollo de programas de difusión y orientación.

d) Evaluación de la implementación

e) Reordenamiento de los procesos y sustentabilidad de las practicas adecuadas.

f) Confirmación de la correcta aplicación de las políticas y procesos

Es claro, que se requerirá de un sobre esfuerzo y que no podemos dejar de observar que todo esto generará un impacto al presupuesto (que ya muy castigado estará), sin embargo, debemos tener en mente el principio básico de ADAPTARSE O MORIR.

LNI. Belén Liliana Montes Cedillo  Directora de operaciones en SECOPLA, cofundadora de involved, miembro del consejo de administración en CIE y activista del emprededurismo femenino.

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